domingo, 27 de octubre de 2013

Aprendizaje social y cognición social: Un caso para la pedagogía

Social learning and social cognition: The case for pedagogy
Gergely Csibra(Centre for Brain and Cognitive Development Birkbeck College, London).
 György Gergely (Institute for Psychological Research Hungarian Academy of Sciences, Budapest).

A lo largo del texto, los autores exponen que su hipótesis principal es que la pedagogía en términos de evolución humana, se distinguen tres aspectos para su apoyo: a) la selección de la pedagogía como un tipo de mecanismo de aprendizaje social; b) el diseño de específica comunicación pedagógica en humanos; c) las evidencias que presenta la psicología del desarrollo que apoya la hipótesis de sistema dedicado a la transferencia de conocimiento durante la ontogénia humana.

Para la cognición social, se identifican tres importantes aspectos en el infante: a) el reconocimiento de caras en recién nacidos. Este es un punto importante pues, según el estudio del arte nos expone que es un comportamiento innato en los recién nacidos. Estudios comparativos han demostrado que los bebés pueden observar caras si están en una forma canónica. En adultos o en niños mayores, la exposición a éste estimulo desarrolla el reconocimiento y el ver caras de distinta posición. Un segundo ejemplo es b) seguir la mirada. Este aspecto surge de la forma en que los bebés pueden seguir la mirada para localizar objetos en coordinación con otro. Sin embargo, la teoría estándar nos menciona que es un proceso en que se identifica a los ojos como un acceso a la mente de otros. Y c) la imitación de nuevas acciones son aquellas en las que el niño imita la acción del otro para lograr un objetivo, como el ejemplo de Tomasello cuando los niños imitan encender una caja con su cabeza. Estos tres importantes ejemplos, muestran mecanismos adaptativos que no son óptimos ni necesarios y sirven según los autores Csibra y Gergely para derrotar la función establecida. Es decir, todos los procesos anteriores mencionados son procesos un tanto en solitario, porque la enseñanza social se deja de lado.

Para los autores la transferencia de conocimiento se realiza a través de la enseñanza. La enseñanza es primariamente independiente y posibilita la adaptación más que el lenguaje o habilidad a atribuir estados mentales a otros, es decir, que la pedagogía contribuyó a la evolución subsecuente del lenguaje y la teoría de la mente. Para darle forma a ésta hipótesis se valen de distintos ejemplos de teleología simple (la creación de herramientas para un fin), la teleología inversa (ya creada la herramienta, poder usarla para otro fin) y la teleología recursiva (usar herramientas para crear otras herramientas). Al aprender este último recurso “la teleología recursiva” los niños se muestran equipados para entender el nivel básico de una herramienta por el ensayo y error; la imitación y emulación les permite inferir el uso adecuado de la herramienta, sin embargo éste punto es debatido ya que la imitación no da una respuesta real al uso de las herramientas.

La hipótesis del nacimiento de la pedagogía se haya precisamente en 1) el mecanismo estuvo disponible y se aplicó a otros dominios de la herramienta; 2) adquisición de conocimiento puede ser sin la observación de inmediato, ya que no es verificado por el alumno; 3) la pedagogía es una nueva forma de información entre individuos a través del uso de herramientas y el uso de la comunicación ostentiva; 4) inclinación activa para la transferencia de conocimiento, ya que no solo son transferencias de conocimiento sino, depositarios también, con efectos efectivos en la cognición social.

En cuando al diseño de la pedagogía podemos rescatar estos puntos importantes: Se necesita un maestro quien posea conocimiento que transmitir, un alumno quien pueda adquirir ese conocimiento. Sin embargo se requiere que el alumno esté activo en éste proceso de aprendizaje y que el maestro tenga posibilidades de poder transmitir conocimiento (no cualquier tipo de conocimiento, sino uno que beneficie). La pedagogía es un tipo de comunicación por lo que no podemos ampliar esta concepción a animales no humanos, para ellos sería un flujo de información. Para explicar el proceso de la pedagogía se usan tres aspectos de la comunicación lingüística. La primera es la ostensión (que es la comunicación humana que pone en manifiesto la intensión del hablante, por ejemplo, el contacto visual). La segunda es la referencia (transmitir el conocimiento es esencial y determina al aprendiz) y se puede identificar tres partes de la referencia: simbólica que debe analizar aspectos simbólicos, icónico que requiere la familiaridad de la referencia, el indicial logrado sin conocimiento previo acerca de la referencia. La relevancia es importante ya que ésta es la que determina que conocimiento es importante para qué tipo de situación, es decir, que el maestro pueda hacer una meta-representación de su conocimiento y una meta-representación del conocimiento que tenga el alumno.
Como mencioné antes, la evidencia de la adaptación para la pedagogía en infantes humanos, se debe a los factores derivados de ostensión, referencia y relevancia. En cuanto a los ejemplos todos han sido demostrados como expresiones innatas (el seguimiento de la mirada, atención conjunta, la imitación) son para los autores mal revisadas debido a que todas éstas poseen un conjunto de habilidades de enseñanza de un maestro y un alumno, es decir, dejan caer el peso total a la cognición social. 

Por último los autores dan dos puntos esenciales para la pedagogía en la cognición social, los cuales son: existen maestros para poder transmitir conocimiento relevante para el alumno y; existen miembros en la comunidad que están a disposición de nuevos aprendices que manifiestan conocimiento en cualquier momento, son los miembros más viejos de la comunidad.

Su conclusión es que aunque a muchos les pueda generar inquietud éste tipo de hipótesis, para ellos la importancia de los aspectos cognitivos sociales y cooperativos se derivan de una original función epistémica.



sábado, 26 de octubre de 2013

Breve resúmen de Entendiendo y compartiendo Intenciones (Tomasello et al)

Understanding and sharing
intentions: The origins of
cultural cognition
Michael Tomasello, Malinda Carpenter, Josep Call,
Tanya Behne, and Henrike Moll

Nos dice Tomasello et al, en el texto que, los humanos somos expertos en leer la mente (entender las creencias de los otros en un sentido normativo y mental) y en la cultura (interacción con otros como ejemplo la construcción de herramientas, compartir estados psicológicos con otros, acción intencional) .Es entonces que están íntimamente relacionados para explicar la cognición humana Para hacerlo se analiza la ontogenia humana (emerge alrededor de 1 año), dice Tomasello que todo esto está íntimamente relacionado. Sin embargo, investigaciones declaran que primates poseen más de la acción intencional y percepción (en un cierto grado niños autistas). Tomasello es cauteloso y dice que no se comprometen como lo hacen los humanos, es entonces que se necesita algo más, es decir, siempre se ha hablado de que es un aporte biológico pues estamos adaptados para participar en este tipo de actividades pero es importante fijar que, para los primates humanos la motivación de compartir intencionalidad solo es inherente a nosotros y no a primates no humanos.
Se pregunta el autor, ¿Cómo es que llegamos a 1) comprender la acción intencional y, 2) participar en la intencionalidad compartida? Por lo que responde desarrollando dos temas a) Desarrollo de habilidades ontogenéticamente hablando y, b) Hallazgos empíricos con grandes simios y en niños autistas.
a) Nos expone ejemplos de acción intencional, desde el modelo de I.A. (el termostato tiene estados intencionales) y el desarrollo de la toma de desiciones (toda acción conlleva a una sub-acción como un objetivo y sub objetivo) que se realiza en serie de pasos a seguir. Además en estas fases se debe tener monitoreo para ir fijando la acción en la orientación adecuada (auto acción). Es fácil decirlo, pero ¿cómo pasamos de una auto-acción a la acción conjunta? Para esto es necesario como entienden los demás las acciones intencionales. El bebé debe entender la acción intencional (desarrollo ontogenético) entre dos tipos de acciones, la animada e inanimada; la persistencia de un objetivo (la identificación de metas); selección de planes (percibir y evaluar la persistencia de una meta); aprendizaje cultural (como se actúa de acuerdo a la cultura en la que pertenecen); intencionalidad compartida (motivación compartida en actividades verdaderamente colaborativas en la forma de un objetivo común). Los compromisos que se desarrollan en la infancia son tres, los que involucran la percepción (tríadico), Compartir y las emociones (Diádico), las intenciones conjuntas y atención (colaboración).  En el plano cultural, es importante destacar que representaciones cognitivas dialógicos allanan el camino para que más adelante los logros cognitivos que puedan ser llamados, de forma general, "intencionalidad colectiva”.
En relación con los grandes simios y niños con autismo el autor refiere lo siguiente: ni los monos ni los niños con autismo tienen - al menos no en la misma medida que típicamente los niños con desarrollo humano - la motivación o la capacidad de compartir las cosas psicológicamente con los demás. Esto significa que ambos tienen habilidades muy limitadas para crear cosas culturalmente con otras personas.
En cuanto a sus hipótesis marca dos importantes la filogenética (evolución cognitiva humana, que enfatiza sólo la competencia, con una cuenta de la Cultura que hace hincapié además en la importancia de la colaboración, los procesos histórico-culturales, y la reciprocidad fuerte basado en las normas sociales) y ontogenetica  (los niños llegan a construir de forma dialógica las cosas tales como las normas sociales y sus prácticas convencionales constituyentes y creencias individuales. Esto les permite participar y contribuir a las prácticas colectivas e instituciones sociales que los rodean, es decir, de participar y contribuir a la intencionalidad colectiva de una cultura humana).
Concluye que: No sabemos exactamente qué parte de la comprensión de la acción intencional es necesario que los niños participen en actividades de colaboración. Y a la inversa, que no sabemos si los tipos de actividades de colaboración que existen en las culturas antes de que nazcan los niños son una condición necesaria o sólo un componente de facilitación en el proceso ontogenético - o si no juegan un papel eficaz en absoluto desde el principio (aunque está claro que desempeñar un papel crucial más adelante). Nuestra opinión es que para avanzar en estas y otras preguntas que nos debemos enfocar nuestros esfuerzos de investigación tanto en el individuo habilidades cognitivas necesarias para entender la acción intencional, en todas sus dimensiones, y también, en la misma medida, por las motivaciones sociales y representaciones dialógicas que se basan las actividades de colaboración y artefactos colectivos que estructuran la cultura humana y la cognición.



lunes, 14 de octubre de 2013

Abandonando al psicoanálisis Freudiano



En pro de una crítica sana  a una pseudo-terapia.

Extracción de: Osho, El libro del ego

La primera crítica sólida al psicoanálisis estriba en su falta de progreso. Las ciencias son vivientes. Cuando están basadas en verdades, avanzan y evolucionan. El Psicoanálisis no hizo ni lo uno ni lo otro. Hay poca, si hay alguna diferencia, entre los escritos de Freud de 1894 y las declaraciones de los analistas de hoy.
Psicoanálisis es una “terapia de base”, el mismo Freud decía que debía continuarse investigando, pero no se profundizo por sus continuadores y se tornan estéril, parece más un dogma religioso, que una teoría científica. El Psicoanálisis, en la actualidad, no es más que una estafa a la credibilidad pública. Y los primeros en reconocerlo son los psicoanalistas, aunque siguen practicándolo por una cuestión exclusivamente monetaria.

El Psicoanálisis es una terapia represora, no intenta empalizar con el paciente sino someterlo y juzgarlo. Su adaptación a una sociedad neurótica se torna en su fin, como si el adaptarse al medio fuera algo diferente que un animal. Es una herramienta del sistema para mantener a las personas en el.

Es una terapia que al enfocar todo en el pasado y el complejo de Edipo, crea rencor hacia los padres y familiares, quitando responsabilidad al paciente y viviendo del pasado, como si eso fuera a ayudarle en el presente, que es cuando tiene el problema.
Además atribuye como única causa el complejo de Edipo o Electra en la “sexualidad” del bebe, cosa imposible de demostrar ya que el bebe no posee desarrollado el órgano sexual: el cerebro.
El sexo es sólo una de las partes de la vida. El hombre no vive únicamente para el sexo, sino también para las siete dinámicas restantes (la de uno mismo, la del grupo social, la de la humanidad, la de todos los organismos vivos, la del universo físico, la de los espíritus y la de Dios).
Como Freud vivió en una época sexualmente muy reprimida, era lógico que criticara algo que fuera tan inhibido; pero ya paso de moda eso, no es el problema actual de la sociedad.


Según el Doctor H.J.Eysenck, profesor de Psicología de la Universidad de Londres, "no existe prueba alguna de la eficacia del tratamiento freudiano; exactamente el mismo número de dolientes sanan bajo el tratamiento psicoanalítico que los que se hubieran curado sin él".
Un sistema que dice ser curativo, es altamente costoso en tiempo y dinero, debe justificarse en términos de su probado éxito en relación a otros tratamientos más sencillos o terapias breves.
Nada de esto ha sucedido. ¿Cómo es posible que este sistema de tratamiento, que no posee pruebas que lo garanticen, atraiga tantos firmes creyentes y haya llegado hasta el punto de constituir casi una religión moderna?
Quizás el Psicoanálisis produzca alivio en algunos pacientes, pero los resultados no van más allá de lo que pueda producir la charla con un buen amigo que nos escuche con interés y aprecio y nos de una palmadita en la espalda.
Entonces el Psicoanálisis no tiene fundamentacion científica, es una seudo-ciencia que funciona como efecto placebo. El tratamiento dura años, asique es obvio que el paciente se hubiera curado solo con o sin el Psicoanálisis, y algunos (como es mi caso) ni aun en 10 años tratamiento pudo lograr nada con las experiencias y anhelos del alma, ya que el hombre enferma del alma, no del cerebro. El Psicoanálisis se olvida que la mente es un mecanismo físico utilizado por el Yo (alma, espíritu, Yo Superior o Thetán, según la filosofía que se aplique).
El cerebro y la mente son simplemente máquinas. El que piensa es el espíritu. Sostener que el cerebro y la mente piensan, como hace la Psiquiatría y el Psicoanálisis, es algo tan absurdo como confundir el hardware y el software de la computadora, con el operador que la maneja. Además, el espíritu no necesita del cerebro ni de la mente para pensar, ya que es su función inherente. Espíritu y pensamiento son sinónimos.
Si el cerebro pensara, bastaría con diseccionarlo para encontrarse con los pensamientos.
En realidad, el que piensa es el espíritu, porque la mente, el cerebro y el cuerpo son simplemente máquinas que le permiten operar en el plano físico. El espíritu es independiente de la materia y no necesita del cerebro para pensar.
Existen pensamientos diferentes porque todos somos espíritus diferentes y únicos. No se puede atribuir la diferencia de pensamientos entre los encarnados a la química del cerebro, entonces, y recurrir el analista entonces a la Psiquiatría para que a través de la medicación el paciente cambie su forma de pensar; pueden dejarlo boludo al paciente y que no moleste, algo paliativo, pero el problema sigue existiendo.
Por lo tanto, la única curación válida es la que rehabilita el alma o espíritu.
De hecho la palabra “psicología”, viene del griego “psique” que significa alma o Yo superior; mientras que en la Universidad Publica o Privada cuando vas a cursar Psicología, lo primero que te enseñan es que estudiamos la mente, el alma no existe.
“No somos seres humanos teniendo una experiencia espiritual, somos seres espirituales teniendo una experiencia humana”. Teilhard de Chardin.

La técnica de la libre asociación mencionados por Freud es sólo superficialmente terapéutica. Se ha establecido científicamente, que es en absoluto imposible erradicar los conflictos del pasado de una persona haciendo que evoque sus recuerdos interminablemente, porque su problema es que no se da cuenta de su problema, es decir que su problema esta en su inconsciente y al no darse cuenta de el/ellos vive perturbado en el presente, y éstos no están al alcance de su recuerdo consciente, necesitándose de una técnica especial para llegar a ellos (que el Psicoanálisis obviamente no posee). Al inconsciente no se le habla desde la mente analítica o consciente, sino en su idioma.

Con respecto a la evaluación, lo correcto no es evaluar al paciente, sino conducirlo en ciertas direcciones de modo que haga determinados descubrimientos por sí mismo y pueda así darse cuenta de las cosas, para tener una visión más correcta de ellas.

Otro de los errores fundamentales del Psicoanálisis ha sido su dependencia del hipnotismo.
El hipnotismo no es otra cosa que la creencia de que el paciente tiene que estar en un estado de coma o inconsciente, antes de que se le pueda ayudar en algo.
Una buena terapia debería despertar a la gente, hacerla más alerta, más capaz, más feliz, más competente. El hipnotismo es la antítesis de esto.

Mario Bunge (físico, filósofo de la ciencia y humanista argentino) en su crítica al Psicoanálisis, dice que el Psicoanálisis no tiene pruebas empíricas suficientes ni los requisitos mínimos aceptados por la comunidad científica internacional, para considerar al Psicoanálisis a una investigación es científica. Bunge considera que el psicoanálisis es una pseudo ciencia.
Para poder ser sometida a contrastación empírica una idea debe ser refutable. Es decir, ha de ser posible imaginar un dato empírico que, si resultase verdadero, refutaría la idea en cuestión. Pues bien, una de las críticas al psicoanálisis más difundidas —y que Bunge comparte— es que gran parte de sus hipótesis son irrefutables.
Esta hipótesis es irrefutable porque si un sueño determinado contiene elementos sexuales está claro que la hipótesis se confirma. Pero también ocurre que cuando el sueño no contiene ningún elemento sexual ostensible, el psicoanalista lo da por supuesto y justifica su actitud recurriendo al supuesto de que el contenido sexual está latente. Desde luego, lo latente es muy difícil de registrar empíricamente.
Otro ejemplo es el de la atracción sexual de los niños por los padres del sexo opuesto y la correspondiente represión. Para el psicoanálisis, sostiene Bunge, tanto da que uno haga A o B. Si hace A, es prueba de que se siente atraído sexualmente por, digamos, su madre. Si hace B, no significa que la atracción no exista, simplemente está reprimida. Claramente, la latencia y la represión funcionan inmunizando contra la experiencia a las hipótesis del contenido sexual de los sueños y la atracción por el padre del sexo opuesto respectivamente. O sea, no hay ningún dato imaginable que pueda refutar estas hipótesis psicoanalíticas.


Por lo tanto, podemos afirmar luego de estas pruebas teóricas y empíricas, que el Psicoanálisis es una seudo-ciencia, una teoría muerta que tiene tantos adeptos, en especial en la Argentina, porque esta basado en la experiencia del duelo interminable reflejado en el folklore argentino: el tango. Y no porque sea una terapia exitosa, sino que pertenece mas a la creencia o ideología, que a una ciencia.

“Un problema resuelto por otro no te hará más maduro
"El psicoanálisis sólo te ayuda a readaptarte. No es una transformación: eso por un lado. Y por otro, con el psicoanálisis te haces dependiente.

Necesitas un experto, y ese experto lo hará todo. Te llevará tres, cuatro o incluso cinco años si el problema es muy profundo, y te harás dependiente; no crecerás. Por el contrario, serás cada día más dependiente. Necesitarás al psicoanalista todos los días, o dos o tres veces a la semana. Si no lo ves un día, te sientes perdido. Si dejas el psicoanálisis, te sientes perdido. Llega a ser como un estupefaciente, como el alcohol.

Empiezas a depender de alguien, alguien que es experto. Puedes contarle tu problema y él lo resolverá. Hablará contigo y sacará las raíces inconscientes; pero lo hará él, mientras que el problema lo resolverá otro.

Has de recordar que un problema resuelto por otro no te hará más maduro. Un problema resuelto por otro puede hacer más maduro a quien lo resuelve, pero no te hará más maduro a ti. Incluso puedes hacerte más inmaduro, y siempre que surja un problema necesitarás el consejo de un experto, el consejo de un profesional. Y yo no creo que ni siquiera los psicoanalistas maduren mediante tus problemas, porque ellos acuden a otros psicoanalistas para psicoanalizarse. También ellos tienen problemas. Resuelven tus problemas pero no pueden resolver los suyos".